
Emperador, amante, tirano, leyenda… así es como se le describe en el tráiler del 10/07/2023 de la última pieza cinematográfica de Ridley Scott. Napoleón Bonaparte. Uno de los nombres, de los hombres, más reconocidos de la historia. De la historia de los hombres. Pero, Napoleón no es relevante en la historia reciente de la humanidad únicamente, Napoleón también es historia del cine. Principalmente por 2 razones.
La primera es Abel Gance. En 1927 se estrena Napoleón, una película de 5 horas y 30 minutos de duración que en su día fue innovadora en el tratamiento del color y otros elementos, que serán analizados más adelante, que la hacen una de las películas más importantes de la historia del séptimo arte.
La segunda es Stanley Kubrick. Al director le fascinaba la obra de 1927 y siempre quiso dirigir su propia Napoléon, aunque jamás consiguió realizar ese proyecto. Es una película que seguimos esperando, probablemente una de las mejores películas de todos los tiempos, aunque jamás existirá. Por lo menos llegó a realizar Barry Lyndon (1975), por lo que podemos intuir cómo hubiera sido la Napoleón de Kubrick. Napoleón de Ridley Scott no es la película que esperábamos sobre el conquistador Napoleón Bonaparte, pero se puede considerar una espléndida obra cinematográfica.
Una obra donde Napoleón es representado como un asesino patético que, por ejemplo, en la Batalla de Austerlitz congela a sus enemigos. Aunque en la promoción de la película se le describe como he mencionado al principio, en la obra el director lo describe como asesino cruel, fracasado, exiliado, pésimo amante y cornudo. Fracasado, por ejemplo, por la Batalla de Waterloo o porque la mujer a la que ama y que le es infiel no le puede dar descendencia. Además, este texto aparece en el tráiler “Descubre el auge”. Más bien el director nos muestra en la película la caída del personaje principal. La obra termina con su exilio, con su muerte, lejos del hogar, lejos de Josefina.
De eso va la película, de Josefina. De lo que Josefina significa para Napoleón. Lo que una mujer significa para un hombre. Y a pesar de la engañosa promoción del largometraje, ya en trailer comentado la vemos a ella decir: “No eres nada sin mí”. Efectivamente, de eso trata la obra. De que los hombres no son nada sin las mujeres. Un plano que representa este significado del texto fílmico es cuándo Napoleón Bonaparte posa con su caballo frente a la famosa esfinge de Egipto.
Hablando de caballos. Literalmente “caballero” significa noble, privilegiado, noble guerrero etc. y etimológicamente “caballero” significa guerrero a caballo. Al inicio del largometraje, en el asedio a Toulon, vemos por primera vez a Napoleón entrar en batalla. Lo primero que le ocurre es que una bala de cañón revienta a su blanco caballo. Revienta al caballo. Revienta al caballero. Revienta al hombre. Un hombre patético. Desde un inicio el director nos dice claramente de qué trata la película. Además, Ridley Scott muestra lo patético que es en su forma de fornicar con Josefina, frente a cómo son los encuentros carnales entre ella y su amante. Ya que aunque en ocasiones Napoleón es juguetón, pone en el centro de atención al hombre, al gozo de él. Mientras que, cuando Napoleón está asesinando gente en sus batallas, un hombre el doble de atractivo que él hace el amor con Josefina, poniendo la atención en el gozo de ambos, en especial en el de ella.
Lo único que engrandece a Napoléon en esta película es su inteligencia estratégica. Pero, esto es narrado con mucho más cuidado y atención en Napoleón de Abel Gance. Donde él es representado como un hombre completamente diferente, como esa leyenda de la que se habla en el trailer de Napoleón de Ridley Scott.
La película de Abel Gance inicia con una larga secuencia de la infancia del protagonista en un internado. En él se organizan batallas de bolas de nieve en el exterior del edificio. Hay uno de los niños que destaca por encima de todos, el pequeño Napoleón Bonaparte. Gance muestra como ya de pequeño es un excelente estratega. Cómo cuándo vemos que en su bando se utiliza un palo con un sombrero encima, que sobresale por el borde de una trinchera, para engañar al enemigo. Mientras Napoleón utiliza un pequeño espejo de mano para ver por donde se acercan los contrincantes. El bando contrario de niños juega sucio y mete piedras dentro de las bolas de nieve. Como buen estratega, el protagonista tiene aliados. El ayudante de cocina del internado es su amigo y, desde un punto de vista de espectador de la batalla, le advierte del juego sucio enemigo. Esto hace enfadar a Napoleón, por lo que se cruza a mamporros él solo contra todos. Lo que le hace fracasar.
Pero, enseguida recapacita. Abel Gance hace un montaje de gran originalidad. Comienza superponiendo primeros planos de Napoleón con planos más generales de los dos bandos de niños luchando. Luego, las imágenes dejan de estar superpuestas y van cambiando gracias al montaje. Napoleón mira para todos lados, y cuándo comienza a dar indicaciones, el montaje se acelera hasta tal punto que resulta parpadeante. Todos los planos de la batalla son confusos ya que son generales y pasan muy rápido. Pero, gracias a las sonrisas de Napoleón entendemos que sus indicaciones están resultando. El protagonista, en todo momento, se queda inmóbil pensativo o dando indicaciones, aguantando mientras recibe bolas de nieve por todas partes. Ese primer plano cuenta como su concentración, su análisis de la batalla, su mente privilegiada o simplemente él, es el causante de una gran estrategia de batalla. Finaliza el montaje acelerado y el pequeño líder corre con sus tropas llevando a su bando hacia la victoria.
Pero, destacar, ser un prodigio, hace que los demás niños le envidien. Por lo que más tarde, esa noche, liberan al águila mascota de Napoleón, en consecuencia, esta se escapa. El protagonista se vuelve a pelear con todo el mundo él solo, mientras le pegan con almohadas de plumas que se van rompiendo. En este momento Abel Gance divide la pantalla en 9 planos de la pelea. Después, triste se va a lo alto del internado donde hay un cañón de guerra. Se tumba y llora. Su águila aparece volando y se posa sobre el cañón, lo que alegra al crío. El águila es un animal que simboliza a los gobernantes y a los guerreros. En un plano general corto, se crea una estampa épica y un presagio de lo que le deparará a Napoleón Bonaparte cuando sea mayor.
Pasadas las 2 horas de película ocurre que Napoleón está en una taberna junto a otros militares de alto rango. Crea una estrategia señalando un mapa mientras todos observan. Abel Gance realiza esto de una manera maravillosa y fantasiosa. Con un plano del mapa en el que dibujos como flechas marcadoras, barcos y tropas se mueven. Mientras que se superponen imágenes de planos generales donde se ve lo que Napoleón está imaginando en ese momento. Y con un contraplano detalle de los ojos de Bonaparte, que se iluminan como si tuviera superpoderes, nos cuenta que el protagonista tiene un don para la estrategia militar. De repente los enemigos comienzan a bombardear la taberna. Todos los presentes huyen asustados, los taberneros y taberneras se esconden. Pero Napoleón se queda y continúa mirando el mapa e ideando su estrategia. Mostrando así su valentía y coraje.
Minutos después ocurre una batalla. Gance decide que los planos se vean con un filtro rojo, en esta larga secuencia de hombres matándose entre ellos. Una secuencia que contrasta duramente con la primera secuencia de batalla del pequeño Napoleón. En la primera el color blanco de la nieve (la pureza y la inocencia) gobierna cada plano. En la segunda el rojo (sangriento y violento) gobierna mostrando la crueldad de la guerra, que ya no es un juego de niños. El plano más destacable de esta secuencia es cuándo la batalla está terminada y Napoleón está rodeado de cadáveres de soldados y soldados moribundos, bajo una triste lluvia. Alguno se arrastra por el suelo. En este momento el color es azul marino, un color frío y oscuro, como la muerte.
En los últimos 21 minutos de la película Gance la divide en tres pantallas. Es decir, no divide la pantalla en 3, sino que existen 3 pantallas sucediendo al mismo tiempo, el director ha rodado con 3 cámaras diferentes creando el triple de cuadro y de puesta en escena. Juega con este tríptico de diferentes maneras. Una es creando una gran panorámica de la escena. Es en la pantalla central donde aparece un primer texto “¡Atención!”, mientras que las pantallas laterales siguen mostrando un plano general de las tropas acampadas. Pronto Abel Gance comienza a utilizar la pantalla central para mostrar un cuadro y en las laterales otros. Esta secuencia cuenta como Napoleón cruza los Alpes e inicia su conquista. La película cuenta el auge de Napoleón, el inicio y origen del emperador. A diferencia de Napoleón de Ridley Scott que narra el final, la caída. Más adelante, Gance, comienza a mostrar 3 cuadros diferentes en cada pantalla, hasta cada uno con un plano superpuesto diferente. Vemos superposiciones de planos generales de tropas avanzando y batallando con planos de Josefina, un mapa y el globo terráqueo.
La obra finaliza con un montaje repleto de elipsis sobre la conquista de Napoleón. Vemos un águila, desde el cielo, dirigir a las tropas y a la orquesta. En los últimos minutos la pantalla de la izquierda se torna de color azul, la del centro está en escala de grises y la de la derecha se torna roja. Formando así, evidentemente, la bandera de Francia. Seguimos viendo a tropas avanzar y a Napoléon en el centro se le iluminan los ojos y se le superponen planos de mapas y pizarras con ecuaciones y diagramas. Remarcando, una vez más, que es un genio estratega. Para dar fin a la obra, manteniendo el color de la bandera, en las tres pantallas aparece un mismo plano de las olas del mar. Realizando así un símil original y maravilloso de las olas con el aspecto de una bandera real. Generando la sensación en el espectador de que la bandera francesa ondea por el viento. Después de esto, lo último que vemos es la firma de Abel Gance. Cerrando la obra con el nombre del autor, que cambiaría en ese momento la historia del séptimo arte para siempre, contando la historia de uno de los personajes más relevantes de la humanidad.
La película de 1927 es tan extensa, tan original (hasta casi 100 años después) y tan maravillosa que requiere un análisis muchísimo más extenso del que ofrezco. Ambas películas, al verse en el orden en que se han estrenado (1927 y 2023) se complementan perfectamente para poder descubrir la vida completa de Napoleón. Dos obras sobre el mismo hombre, pero con una visión e interpretación tan distinta, de quien fue y de lo que significa su figura, que parecen hombres distintos.

