
En la reciente noche de los Óscars la película de Christopher Nolan logró alzarse con la estatuilla al mejor actor protagonista (Cillian Murphy), al mejor actor de reparto (Robert Downey Jr), a una buenísima fotografía, el mejor montaje, la mejor banda sonora y la mejor dirección. Si Oppenheimer ganó en todas estas categorías, resulta completamente comprensible que se le otorgue el premio más importante de la noche, el de mejor película.
En cuanto a su éxito en la banda sonora, el largometraje utiliza lo conocido como «Muro del Sonido». Es un término musical cuyo objetivo es crear una atmósfera sonora densa, con reverberación y muchas capas de instrumentación. Es crucial que el oyente no distinga el origen del sonido que escucha, es decir, cuáles instrumentos son utilizados para crear el efecto. Por ejemplo, al reproducir con un altavoz en una iglesia una amplia instrumentación previamente grabada. Genera un efecto reverberante y al grabar este segundo sonido, esta masa densa, se recoge el Muro de Sonido.
Oppenheimer recuerda a Interstellar, un largometraje anterior de Nolan, donde el Muro de Sonido se utiliza como un instrumento de suspense, tensión y angustia por salvar el planeta Tierra. El sonido se percibe como el caos mental y moral del Doctor Oppenheimer por la posibilidad de destruir la vida en el planeta.
Mientras que el galardón de mejor banda sonora fue entregado a Oppenheimer, la película anglosajona La zona de interés destacó también por los elementos auditivos, consiguiendo el Óscar a mejor sonido. Ofrece más un sonido que se apoya en la diégesis. Durante toda la película se presenta un espacio tranquilo, una casa, donde una familia vive en paz y armonía. Pero, junto a la casa, en Auschwitz, se escuchan tiroteos, gritos de los judíos y los hornos crematorios. Se utiliza de manera magistral el sonido fuera de campo, corrompiendo e invadiendo la atmósfera visual, generando un contraste enorme.
Todas las piezas nominadas a mejor canción original tuvieron su momento especial en la gala a forma de espectáculos coreografiados en el escenario. La canción de I’m Just Ken de Barbie no fue la ganadora, pero su show es digno de mención. La realización y la coreografía fueron fascinantes y el público participó en ella bailando y cantando. La ganadora de esta sección fue la principal de la película Barbie, la canción de Billie Eilish What Was I Made For?, con una realización y una actuación más minimalista que la antes mencionada. Billie Eilish cantaba y su hermano Finneas le acompañaba al piano.
La ráfaga de premios visuales se lo llevó Pobres Criaturas, largometraje de Giorgos Lanthimos que presenta un mundo onírico y fantástico. Los aspectos críticos jugaban en una categoría muy superior a las películas competidoras. El maquillaje destaca en todo el largometraje, como la prótesis facial en Willem Dafoe. El diseño de producción consigue crear puestas en escenas muy oníricas de Lisboa, un laboratorio muy Frankenstein y París. Además, destaca la peluquería y el vestuario, con especial mención al del personaje Bella Baxter. Los ojos saltones que Emma Stone posee para Bella y su interpretación generan también una atmósfera onírica y fantástica. Muy merecido su galardón a mejor actriz.
La introducción del premio a mejor vestuario fue creativa y hermosa. Utilizar las pantallas del escenario para mostrar los diferentes modelos nominados como si fueran maniquíes en escaparates. También es destacable, cómo aprovecharon el cincuenta aniversario del momento en el que espectacular y extraño espontáneo desnudo corrió por el escenario en 1974, para realizar la ironía de quien entregó el galardón, John Cena, saliera en pelota picada.

Ahora, en el apartado de los efectos visuales, fue muy merecida la victoria del largometraje japonés Godzilla Minus One de Takashi Yamazaki. El acabado perfecto y realista que se le dio al titán es temible y terrorífico. También es destacable la forma en la que presentaron esta categoría, desglosando las capas detrás de los efectos visuales que se han utilizado, viendo así el proceso de trabajo que lleva realizar este tipo de necesidades cinematográficas.
El premio al mejor largometraje de animación caería en manos del Estudio Ghibli por El chico y la garza. Considero que es una buena pieza, pero Miyazaki pecó de poca originalidad, es decir, ver una película pretérita del autor es como ver El chico y la garza. Por ejemplo, El viaje de Chihiro, con un argumento parecido. En mi opinión, Nimona de Troy Quane y Nick Bruno era la película que merecía ganar el premio al proponer una historia y un argumento más original a la de Miyazaki. El largometraje cuenta la historia de un caballero acusado, que junto a Nimona, intentan lavar el nombre de su nombre a través del caos.
The Last Repair Shop de Ben Proudfoot y Kris Bowers y 20 days in Mariupol de Mstyslav Chernov fueron premiados a mejor cortometraje documental y mejor largometraje documental, respectivamente. Ambas obras transmiten un gran mensaje de interés mundial. El primero habla de la solidaridad, mucha gente la merece y sobre todo las personas más humildes. Se centra en los humildes reparadores de instrumentos que ni siquiera llegan a conocer la identidad de sus clientes, aunque les acompaña la reconfortante sensación de que ayudarán a conseguir un gran sueño a los músicos profesionales, demostrando así una gran empatía. Trabaja para un colegio con orquesta propia, pero no tiene reparo en reparar instrumentos de terceros, por amor a la música. El segundo habla de periodismo. Un ámbito imprescindible de la sociedad en peligro por culpa de la gran cantidad de bulos que circulan. Haciendo así creer en las personas en una realidad que no existe. Lo ejemplifica con las mentiras adoctrinadoras en Rusia sobre la guerra con Ucrania.
Me encantó que actores galardonados en años anteriores presentarán los Óscars a mejores interpretaciones. Cada uno de los que salió dedicó un mensaje a cada uno de los nominados en su categoría. Este tipo de decisiones ayudan a que la gala tenga ritmo para que las más de tres horas que duró se pasen extremadamente rápidas.
Fue una gala donde la historia del cine no pasa desapercibida, rememorando los viejos tiempos, y reivindicando el futuro de la industria, destacando las huelgas acontecidas el último año. Para reconocer el mérito de todo el mundo que pudieran sacaron al escenario a todos los trabajadores de la gala.
Quisiera despedirme echando una pullita. Mi terreno no se distancia mucho del televisivo. La única emisión en español de la gala fue en el canal de pago Movistar +. No me gustó que hubieran interludios con debates entre periodistas y expertos de la cadena. Hubiera preferido seguir viendo una emisión igual a la original. Otra pullita de paso. Me parece muy feo que no se apueste por la cultura a nivel público y que solo una televisión privada retransmite en exclusiva el evento. Lo tuve que ver pirata y creo que merecemos verlo en la televisión en abierto.

