
El largometraje ganador del Óscar a mejor guión original Anatomía de una caída (2023) de Justine Triet inicia con un plano de unas escaleras. Una pequeña pelota de goma cae por esas escaleras. Cae. Caída. El perro de la casa, Snoop, baja por las escaleras siguiendo la bola.
El último plano de la película muestra a Sandra, la protagonista, tumbada en una cama estrecha, o sillón largo, abrazando al perro tras haber retornado al hogar después del veredicto final. En el lecho ya no está él, ha fallecido, la cama no es matrimonial, es individual. La película perfectamente se podría haber titulado: Anatomía de una crisis matrimonial. Quien está junto a ella es el personaje que inicia el largometraje y que le ha salvado de la cárcel, Snoop. Por ello le abraza. El plano inicia con ella bajando las escaleras, las mismas por las que Snoop bajó para dar comienzo al largometraje. Apaga la luz de la sala de estar. Cierra la luz dando cierre a la obra. Se abriga (se reconforta), apaga una segunda luz y entra en una habitación. Antes de tumbarse, a este último plano le responde un contraplano de una fotografía de ella y su marido en un tiempo en el que eran felices. Se tumba y ya aparece Snoop para ambos por fin descansar después de tanto ajetreo.
Durante la obra el espectador tiene la expectativa de conocer la realidad. Si ella le mató, fue un accidente o él se suicidio. Pero, el texto fílmico no pretende abordar esa incógnita. La nula existencia de testigos impide adentrarse en la verdad de los hechos. Su intención es otra, narrar si ella termina entre rejas o no.
Tras presentar a Snoop y a Daniel, el hijo ciego de la protagonista, cuando la cámara aún está en ellos comienza a sonar una música, puesta a todo volumen, diegética y fuera de campo. Antes del primer plano de la película ya hemos comenzado a escuchar también fuera de campo a Sandra y a Zoé, a quien la protagonista le está concediendo una entrevista. También ellas han sido presentadas en cámara antes de que comience la música y entendemos bien que una entrevista está sucediendo. Zoé se incomoda, mira hacia arriba, y Sandra explica rápidamente que la música la ha puesto su marido. Gracias a la mirada de la primera y a la respuesta de la segunda sabemos que Samuel, el que en los próximos minutos va a caer y fallecer, está arriba. La narración se queda en ellas. Tanto los golpes y ruidos de sierra que él hace al trabajar, como la música que es puesta en bucle generan una evidente incomodidad en la entrevistadora y en el espectador. Además de la actitud de Sandra, que en ciertos momentos confunde al espectador, al ser ella la que hace las preguntas y Zoé la que responde. Con todo el sonido de fondo, más las voces de ellas y la actitud de la protagonista (que es muy poco receptiva, muy poco respetuosa y nada seria ante la entrevista) se crea una situación de confusión e incomodidad generada por un matrimonio desgastado. Zoé se incomoda más todavía y la extraña solución de Sandra es finalizar la entrevista en vez de, por ejemplo, pedir silencio, lo que nos deja claro desde el primer momento cuál es la relación entre ella y su marido.
Esta primera secuencia, presenta a los personajes principales (Sandra, Daniel, Samuel y Snoop). Pero, lo más relevante es que presenta toda la película. Siendo una pequeña situación/historia aislada que se asemeja a lo que será el largometraje una vez Samuel fallezca. Es decir, una película donde la confusión por no saber cuáles son los hechos reales es lo que atrapa al espectador. Que es incomodado continuamente al introducirse en la vida privada de un matrimonio, a través del ojo público y el juicio. Además de ser incomodado continuamente por la actitud que tiene Sandra en todo momento en la película. Incomodidad que va más allá de que exista la posibilidad de que sea una asesina. Es un personaje que no gusta al espectador, que no cae bien. Un personaje escrito excelentemente. Todes están muy cuidades, tanto Sandra como los demás personajes de la película. La elección de cómo es físicamente cada personaje, cuál es su género o su condición suma de gran manera a la construcción de estos.
Sandra, la protagonista es una mujer de unos 45 años de edad, es escritora y está completamente aburrida de su vida. La sospecha de que sea la asesina de su marido y el hecho de que su duelo, más allá del shock, sea prácticamente nulo (debido a la crisis matrimonial que vivían, por lo que la muerte de Samuel se entiende para ella como un alivio, sea la asesina o no), provoca en el espectador un rechazo inmediato en el personaje protagónico. Su relación con Vincent, su abogado y antiguo amigo, ayuda a este rechazo. Ya que se trata de una mujer que acaba de perder a su esposo y ambos tienen una tensión romántica entre ellos. Aún todo esto puede que sea una buena madre, que ayuda a su hijo a salir de la cama (quizá prematuramente, sin dejarle vivir su duelo). Pese a la carencia de empatía que estos aspectos de Sandra pueden generar en el espectador, hay una preocupación en ella. Nadie puede desear que la protagonista termine bajo las rejas, por dos razones. La primera es que nunca llegamos ni deberíamos llegar a saber si ella es la asesina de su marido. La segunda es, el por qué no deberíamos, porque no hay testigos. Y es esa la razón por la que en cierto punto del largometraje, el juicio se convierte en un análisis de la crisis matrimonial de Sandra y Samuel. Se busca en los detalles (audios grabados por él y elementos en las novelas de ella), pistas sobre las razones que pudiera tener la protagonista para deshacerse de su marido. La realidad es que las tiene. Pero, no hasta llegar a asesinarlo, por lo menos no es comprobable. Esa violación de la intimidad ante todos los presentes en el juicio, ante la sociedad y ante Daniel particularmente, crea en el espectador una empatía hacia Sandra, que teme que su hijo pueda llegar a pensar que ella es un monstruo.
Existen dos comparaciones, cuidadas al detalle, entre personajes que representan lo opuesto a nivel judicial. Una es la de Vincent, abogado y amigo de Sandra frente al Abogado General. El primero es un hombre sumamente bello, tiene un rostro especial y diferente. Además, tiene un cabello largo y cuidado. El segundo no tiene nada de cuero cabelludo y aunque no es un hombre feo, tampoco es bello como Vincent. Ambos hacen muy bien su labor y todo lo que llegan a decir suena correcto y convincente. Pero, por una parte, que Vincent sea más atractivo le da más credibilidad, al ser un hombre que podría tener menos inseguridades que su opuesto. Por otra parte, al ser amigo de Sandra, existe la idea de que le esté defendiendo ciegamente. Frente a su opuesto, que puede llegar a ser más profesional al no estar relacionado con el caso de ninguna manera.
La segunda es entre el hombre que analiza la sangre, la caída y el supuestos asesinato frente a la mujer que analiza la sangre, la caída y el suicidio. Él lo presenta con un croquis y diapositivas, ella con una maqueta, pruebas en video de un maniquí y de sangre falsa diluida por el derretimiento del hielo. Las pruebas y argumentos de la mujer son más probados y convincentes. Cierto es que el hombre es muy preciso y detallista con los centímetros de la sangre, aun así se puede considerar más razonable los argumentos de ella. Pero, no es la percepción del espectador. Por una parte porque el Abogado General, cómo está defendiendo a la víctima va a intentar rebatir a la mujer y no al hombre. Por otro lado, el simple hecho de que ella sea mujer y él sea hombre, que a él se le muestre más seguro y a ella se la ponga más en duda, genera más confianza en él. Porque vivimos en una sociedad que durante mucho tiempo ha denostado a la mujer, como menos capaz y menos inteligente. Por lo que creo que la decisión de qué género tiene cada personaje en esta situación es totalmente a propósito. Ayuda a seguir generando esa duda y confusión en el espectador. Quien no sabe a quién creer ni porque cree más o menos en un personaje u otro.
Otro personaje cuyo género no es casualidad es el de la responsable de cuidar a Daniel mientras su madre es juzgada. Marge es una mujer joven con el pelo corto y flequillo. Al ser mujer llega a generar confianza en el espectador, ya que socialmente ha estado establecido durante siglos que las mujeres son las encargadas de cuidar. Por lo que el espectador siente que Daniel está seguro. En el caso de que fuera un hombre no sentiría lo mismo. Además, su cabello se aleja del glamour y le hace ser un personaje inocente, humilde y apacible.
Es una locura la gran decisión de la directora/guionista y el guionista Arthur Harari sobre que Daniel sea ciego. El único testigo de lo que ha ocurrido no lo podría haber visto. Es un niño muy inteligente y la segunda víctima más afectada después de su padre. No solo por la muerte de éste, sino por cómo la crisis matrimonial de Sandra y Samuel y sus intimidades (de sus cosas de adultos) se le son expuestas al crío, así como en un divorcio o incluso peor.
Hay dos hechos que son expuestos durante la obra, con equivocación o retardo, que ponen en duda la credibilidad de Daniel y su madre. Se dice que Daniel tiene una memoria auditiva perfecta, pero se confunde de lugar cuando tiene que declarar sobre donde estaba situado en la casa cuando escucha a su madre y padre discutir. Este momento, al igual que el fallecimiento de su padre, es algo que no hemos visto como sucede en el filme, se cuenta al espectador a través de las declaraciones de los personajes. El otro hecho que no hemos visto cómo sucede, y que por alguna extraña razón tarda en surgir, es el que Sandra recuerda sobre su marido. Samuel se intentó suicidar hacía no mucho tiempo. Este retardo informativo, de algo tan importante para desglosar la razón de la muerte, genera la sensación en el espectador de que lo sucedido es que ella ha inventado eso para exculparse. Nunca vemos en la obra ese intento de suicidio.
El único flashback al que se nos permite acceder, para conocer al muerto, es gracias a que Samuel solía grabar conversaciones entre él y su mujer. Una secuencia espectacular donde una discusión entre los 2 en la cocina, en la intimidad matrimonial, va subiendo de tono hasta que seguimos escuchándolos a través de la grabación reproducida en el juzgado. Es espectacular porque cuando pasamos del pasado al presente lo primero que vemos es 3 primeros planos/planos medios de 3 personas en el juzgado que son totalmente externas al conflicto. Vemos a Daniel en medio de todo (hace poco ha escuchado a sus progenitores discutir sobre infidelidades que han acometido), vemos una pantalla donde se ve escrito lo que escuchamos (profundizando en que la intimidad de la familia está siendo expuesta y analizada) y vemos un plano general para reforzar la idea de que mucha gente está escuchando la grabación. Cuando ocurre este plano escuchamos el clímax de la discusión, que pasa a los gritos y a la violencia. Mientras ella está siendo violenta y juzgada, la vemos agachando la cabeza. Se nos permite conocer a Samuel y aunque ella no queda bien parada como ser humano, él expone razones para querer suicidarse mucho mayores a cualquier razón que ella pudiera tener para asesinarlo. ¿Y si los géneros estuvieran cambiados? ¿Y si el hombre fuera el triunfador a nivel profesional y el que ha puesto los cuernos y la mujer la frustrada profesionalmente, la cornuda y la mortificada por la culpabilidad del accidente de su hijo? ¿Se juzgaría igual? ¿Cómo espectadores les juzgaríamos igual? ¿Tendría él razones para asesinarla? ¿Ella para suicidarse? Creo que son incógnitas cuya respuesta es personal para cada espectador, pero que atienden a que la elección del género de ambos personajes, y todos los demás personajes de la obra, es muy significativa.
Esta secuencia consta de una dirección, un montaje y un montaje sonoro espléndidos, al igual que la primera secuencia de la película. Es una obra con un oscarizado guión, pero también es meritoria de muchos otros aspectos fílmicos. Creo que la película habla del apuro que Sandra y Samuel viven, de un matrimonio desgastado y una crisis en la edad de los 40 donde se cuestionan las decisiones que han tomado en su vida. Se culpan el uno a la otra y meten en medio a Daniel. Como cualquier matrimonio torpe y en crisis haría. También cuenta cómo es imposible conocer la verdad sin testigos. Para finalmente ser el niño ciego, con el recuerdo de cómo enfermó Snoop hacía un tiempo, quien salva a su madre. Lo que significa para Daniel que su padre se ha suicidado, también lo asume así la jueza. ¿Es Samuel entonces el culpable? De eso no trata la película. Además, no podemos saberlo porque no lo hemos visto.

