EL NIÑO Y LA GARZA

Tras anunciar su retiro con El viento se levanta (2013) Hayao Miyazaki decidió regresar a dirigir largometrajes. 10 años después el Studio Ghibli estrena El chico y la Garza, la nueva última película, hasta el momento, del director japonés. Un comienzo frenético muestra el trauma al que el joven protagonista debe hacer frente durante la obra. El costumbrismo, el misterio y la paz se respiran durante los siguientes minutos, donde el elemento fantástico no está presente. Aunque la acelerada presentación de la Garza y sus continuas apariciones llevan finalmente a una historia surrealista que recuerda a películas como El viaje de Chihiro, El Mago de Oz y Alicia en el país de las maravillas. Es en esta parte en la que, en mi opinión, cae el interés de lo que estamos viendo al infantilizar con la fantasía los problemas internos de los personajes. Aún así creo que es una buena película, que un público más infantil disfrutaría con creces como nosotros lo hicimos con sus anteriores obras cuando éramos niños. Tiene escenas impactantes y sangrientas para cualquiera. Mi sensación: de forma muy bonita y divertida, lo que cuenta, me estaba encantando y no me convenció lo que vino después.

Ferran Estellés Ríos